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Proceso de producción

 
 
 

Fase de confección de estaca certificada desde la “vid americana”

 

De la vid americana se obtiene el porta- injerto (estaca), que hará las funciones de soporte y raíz de la futura  viña. Estas vides no producen uva y crecen en forma de enredadera/trepadora formando un entramado en el suelo.

De forma manual, se procede a su desenredado y posterior corte en estacas con
unos diámetros  y longitudes adecuados (entre 8 y 12 mm. de diámetro que permitan  una correcta injertación de la yema o vinífera).

Dado que la función de la estaca es la de ser raíz, se procede al desyemado de la misma, que se realiza a través de un proceso de abrasión para que no se produzcan posteriores brotes.

Una vez realizados estos procesos, la estaca es empaquetada y paletizada para su conservación en cámara de frío estático y atmósfera controlada contra patógenos.

 

Fase de confección de yema o vinífera

 

Utilizando el material de nuestras viñas de base certificadas, o bien  procedentes de  selecciones realizadas por nuestros clientes, se procede  a su selección y corte de yemas con las siguientes características:

  • Diámetros comprendidos entre 7 y 12 mm.
  • Estado sanitario adecuado.
  • Libre de deshidrataciones parciales.

Las yemas son conservadas en cámara, en las mismas condiciones que la estaca para su posterior injertación. 

Fase de injertación

 

El proceso de unión de yema/vinífera con la estaca se realiza por una inserción por troquelado en forma de omega. El objetivo de este proceso es que las pieles de yema y estaca (zonas intercambiables) se encuentren lo más próximas posibles entre ellas.

Para una adecuada realización de este proceso es necesario:

  • Seleccionar los diámetros de yema y estaca mas próximos.
  • Verificar la rigidez de la unión entre ellas
 

Debido a que ésta es una de las fases más delicadas del proceso, por el riesgo que se pueda producir en la mezcla de yemas, el injertado es directamente controlado por nosotros, realizando un cuidado especial  mediante el etiquetado en cada movimiento del  material.

Una vez realizada la injertación, se procede al encajado y paletización del producto para su posterior proceso de envivado.

 
 
Envivado del injerto y plantación
 
Mediante un proceso de temperatura y humedad controladas, se realiza la soldadura vegetal entre vinífera y americano. Transcurrido este proceso, con una duración aproximada de 15 días, cuando la soldadura vegetal se considera adecuada, se procede al parafinado y posterior plantación en el campo.
 

Fase de cultivo en campo

 
El objetivo de esta fase es que se produzca un adecuado desarrollo de raíces y brotes, para lo cual se utiliza un sistema de empajado con plástico y riego por goteo.
 

Arranque y selección de planta

 

Una vez producida la parada invernal de la planta, se procede al arranque.
El proceso de selección de nuestros injertos es muy exigente, prestamos especial  atención a:

  • La soldadura entre vinífera y porta-injerto. Verificando manualmente cada injerto mediante torsión y flexión la consistencia de la soldadura, rompiéndose de esta forma el injerto mal soldado, que es desechado.
  • El enraizamiento: de forma visual se verifica que tenga suficiente número de raíces y que éstas se  encuentren bien distribuidas por toda la base del injerto.
Desinfección y embalaje
 

Una vez realizada la selección y el atado, se procede a la rehidratación y desinfección  (fungicida y bactericida), con el fin de que quede libre de  patógenos.

El embalaje se realiza introduciendo la planta en una bolsa de plástico dentro de una caja de cartón, para protegerla de la deshidratación. Posteriormente se paletiza para su conservación en cámara de frío, hasta la entrega al cliente.

Entregas

 
Es la propia empresa la que, mediante un servicio personalizado y privado, realiza los repartos atendiendo las necesidades de cada cliente (lo más cercano al proceso de plantación).
 

Trazabilidad

 

Con especial cuidado, cada fase es controlada mediante el uso de etiquetas y marcado. De esta forma, cualquier persona puede saber en cada momento del proceso, tanto la procedencia y variedad de la estaca como el origen y variedad clonal de cada yema, así como cada tratamiento realizado.

Esta trazabilidad llega hasta el producto final, reflejándose en la etiqueta de embalado el origen de la estaca y yemas, lotes y fincas de procedencia de cada uno de ellos.